Publicado el: Lun, 22 Jun, 2020
Opinión

La vida es, como una rueda de acordes

Foto. Pinterest.

Hay veces que suenan acordes mayores, momentos de alegría, éxitos, felicidad. Suelen ser los que recordamos y nos acompañan en el viaje durante más tiempo.

Acordes sostenidos. Recuerdos engrandecidos por nuestra mente, momentos inolvidables o importantes, que con el paso del tiempo se hacen eternos. Acordes flamencos caminando por medio del diapasón cual carretera de la vida. En séptima y novena, que se repiten al igual que los traspiés del camino. Acordes de mil maneras y sonido recorriendo el camino con todos nosotros.

Una mañana el frío aire invernal nos dejó una melodía en acordes menores. Acordes de dolor, miedo y muerte. Nos dejó el llanto en soledad, derrumbando miles de pilares donde todos nos apoyamos. Nos devolvió al miedo de la niñez donde se teme lo que no se puede ver, pero se sabe que está acechando.
Mientras un Re menor pasaba brevemente por una séptima para llegar a Sol menor, apagaba la llama de abuelos asustados en una camita, con la única compañía de Ángeles sin alas con bata blanca cogiendo su mano.

Nunca ganamos esta batalla. Se perdió el mismo día que apagó la primera luz. El Mi menor ha seguido sonando dejando entrever que quiere repetir la rueda, pasando a séptima y Sol … vuelta a empezar.

Pero la vida es como muchos de nuestros pasodobles, capaz de evolucionar. Avanzar hacia acordes mayores que devuelvan la felicidad, los chiquillos en la calle cual avanzadilla que nos enseñe, el final que se acerca, parejas de abuelos con su mascarilla en horario reducido, madres pariendo a sus hijos, encendiendo la luz, cual Soles mayores.

Perdimos la batalla … es verdad pero el Re mayor se acerca, y con él, el levante que poco a poco, se llevará el veneno de nuestras mentes, aunque siempre permanecerá en nuestros corazones. Ojalá podamos aprender que podemos ganar otras batallas, en nuestras manos está. Protejamos a los débiles, seamos más humanos, aprendamos que un simple gesto los puede salvar. La sociedad es solo una formada por todos.

Los acordes mayores están a la vuelta de la esquina y solo nos tenemos los unos a los otros para componer la más hermosa de las melodías, que inunde nuestras almas y nos haga mejores. Solo así podremos rematar en La mayor.

Sobre el autor

José María Palmero (Caleti)

- El circo de la vida, a mi me enseño, que las penas se olvidan con buen humor y que el tiempo que perdemos no es recuperable.

Mostrando 1 comentario
  1. Avatar carmenmarina dice:

    Que manera mas exquista de mostrarnos este presente tan incierto y traicionero que estamos viviendo. como siempre tus columnas nos llenan el alma Jose maria, no dejes numca de recearnos con tus palabras. Gracias y Fuerza

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