Publicado el: Dom, 26 Mar, 2017
Opinión

Crisis asmáticas en niños

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías aéreas, caracterizada por crisis de tos, dificultad respiratoria y sibilancias, usualmente reversibles, pero a veces graves y ocasionalmente fatales. Es la enfermedad crónica con mayor prevalencia en la edad pediátrica, con elevada morbilidad. Es una causa importante de uso de servicios hospitalarios, siendo la principal causa de hospitalizaciones por enfermedad crónica en la infancia, y responsable de un elevado coste socio-sanitario.

¿QUÉ SON LAS CRISIS ASMÁTICAS?

Son episodios de dificultad para respirar, tos y ruidos en el pecho (“pitos”) que se produce por una reacción inflamatoria de los bronquios. Pueden desencadenarse por diferentes causas o estímulos como catarros, alergias o irritantes. La mayoría de las crisis leves y moderadas pueden ser manejadas en el ámbito de la atención primaria.

 

¿QUÉ SE DEBE HACER ANTE UNA CRISIS ASMÁTICA?

– Es importante mantener al niño sentado, en reposo, sin que haga ejercicio hasta que la crisis esté controlada.

– Comience a darle el tratamiento recomendado por el pediatra, habitualmente broncodilatadores “de rescate”  (Ventolin®, Terbasmin®) siguiendo sus instrucciones. Lo mejor es utilizar medicación inhalada y mediante cámara espaciadora.

– Si el niño tiene fiebre adminístrele antitérmicos.

– Evite ambientes con humo o cualquier otro irritante.

 

¿CUÁNDO DEBE CONSULTAR EN UN SERVICIO DE URGENCIAS?

– Si el niño se encuentra demasiado agitado o somnoliento; si se pone morado o pálido.

– Si la dificultad respiratoria empeora de forma progresiva: respira cada vez más deprisa (taquipnea), se le marcan las costillas (tiraje), mueve mucho el abdomen o se le hunde el pecho con los movimientos respiratorios.

– Si se precisan inhalaciones de la medicación muy frecuentes, cada dos horas o menos.

– Cuando se acuda al servicio de urgencias es importante llevar la cámara de inhalación que utiliza habitualmente.

 

 CUESTIONES IMPORTANTES

– Los niños asmáticos no son siempre alérgicos. En la infancia, el factor desencadenante más frecuente de las crisis asmáticas son las infecciones víricas (catarros).

– Las crisis asmáticas, a veces, empiezan sólo con tos. Si comenzamos con los inhaladores antes de que el niño se canse por un excesivo trabajo respiratorio la evolución será mejor.

– Los inhaladores que precisan cámara siempre deben administrarse con ella, nunca directamente en la boca, ya que hacen menos efecto por técnica defectuosa.

– Los hijos de padres fumadores padecen más enfermedades respiratorias.

Sobre el autor

Juan Ramón Prieto Massoni

- Médico Especialista en MFYC. Médico especialista en Pediatría y en Medicina de Familia.

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