Publicado el: Dom, 14 Jun, 2026
Opinión

Los yonkis del misterio

IA - Richard Stine

Todos somos adictos a algo, aunque últimamente lo que abundan son los enganchados a la toxicidad de las redes sociales. Pero, por no irnos por las ramas, también están los que no pueden dejar de practicar deporte, los que devoran libros o a los que les va el masoquismo de que los exploten en el trabajo… Hay de todo en la viña del Señor.

En el mundo del misterio también tenemos a nuestros propios yonkis. Y no me refiero a esos que sufren un severo síndrome de Nathan Drake y sienten la obligación de salir de noche más que un adolescente con más alcohol que sangre en las venas. No. Hablo de los que utilizan la investigación paranormal directamente para drogarse.

Llevo ya un tiempo en esto y he visto u oído de todo. Incluso reconozco haber provado el método más laxo para supuestamente “afinar el oído” y conectar con el más allá. Aunque supongo que quien lo practica siempre termina logrando su objetivo: A ese ritmo, no solo verás a la entidad del lugar, sino también a Maradona, a Dios y a tus propios antepasados pidiéndote que lo dejes ya.

El escalón más suave es el alcohol, bajo la premisa de que nos vuelve más “sensibles” a las entidades. Me encanta el término, porque parece que me voy a poner “Los puentes de Madison” con un paquete de pañuelos en mitad de un sanatorio abandonado. La realidad, sin rodeos, es que es una magnífica excusa para echarte unas cañas con los colegas rodeados de escombros y ratas.

Los hay que beben para quitarse el miedo o la inseguridad de entrar solos a un lugar, especialmente si el sitio está en mitad de un bosque espeso. Sinceramente, le veo serias lagunas a esa lógica. Primero, porque el alcohol te vuelve más torpe: Te quitas el miedo, sí, pero la hostia contra el suelo al tropezar con un bache en la oscuridad te la llevas calentita de casa. Y segundo: Si hubiera alguien vivo en el lugar con malas intenciones, ¿de verdad te conviene tener los reflejos de un koala sedado? Mirándolo por el lado bueno, si te matan allí dentro, al menos le ahorrarás trabajo al siguiente grupo de investigación convirtiéndote en el nuevo fantasma del lugar.

Subiendo de categoría nos encontramos con el cannabis, aunque algunos se conforman con el tabaco. Lo del cigarrillo es igual que lo del alcohol: Puro placebo para calmar los nervios. Pero lo de la marihuana es de traca: Se supone que abre tu “capacidad sensitiva” para percibir mejor a los espíritus. Claro que sí. Seguro que el espectro de una niña del siglo XIX se te va a manifestar solo para pedirte dos caladas, porque la eternidad sin wifi debe de ser aburridísima.

Ya en el top de la escala están los que se meten peyote, monguis o cualquier sustancia psicotrópica. Volvemos a lo mismo, pero a un nivel digno de pasar las vacaciones pagadas en Proyecto Hombre. Vamos a ver, genio: ¿Seguro que ves duendes porque esos seres habitan en otra dimensión y no porque llevas el cerebro flotando en ácido? Si ves a un demonio de siete cabezas saliendo de una pared de pladur, lamento decirte que no es una transcomunicación; es que estás a las puertas de un brote psicótico de manual.

A este paso, lo único que nos falta es mezclar todas las sustancias, encender la Spirit Box, conectarla a unos altavoces a todo volumen con música dance y montarnos una rave ilegal en un psiquiátrico derruido. Seguro que a la media hora estamos todos viendo fantasmas, demonios y dragones polacos sobrevolando el techo. Eso sí que sería una alerta ovni en condiciones.

A todo lector que haya llegado hasta aquí: Di no a las investigaciones bajo los efectos de las drogas. Cuida tu salud mental, que los muertos ya están muertos y no tienen prisa. Mejor toma frutas y verduras, que un infarto en mitad de una alerta paranormal queda muy feo en el currículum

Sobre el autor

- Aficionado del mundo paranormal

Deja tu opinión

XHTML: Puedes usar las siguientes etiquetas HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>