La ciencia vuelve a tomar la plaza del Rey con la segunda Noche Europea de l@s Investigador@s
Arranca la Noche de l@s Investigador@s con 41 actividades y más de 550 científicos
El agua toma protagonismo en la segunda Noche Europea de L@s Investigador@s de San Fernando
La plaza del Rey volvió a convertirse este viernes 25 de septiembre en un gran laboratorio al aire libre con la celebración de la segunda Noche Europea de l@s Investigador@s de San Fernando, una cita que acercó a la ciudadanía el trabajo que se desarrolla en universidades y centros de investigación a través de experiencias, talleres y actividades participativas.
El agua fue uno de los grandes protagonistas de esta edición, bautizada como ‘Aqualab’, con propuestas que abordaron desde la biodiversidad marina y los ecosistemas acuáticos hasta la contaminación, las microalgas, la acuicultura, el ADN ambiental o el patrimonio que permanece bajo el agua.
La programación reunió 41 actividades, con propuestas dirigidas a públicos de distintas edades y relacionadas con disciplinas como las ciencias del mar, biología, medicina, enfermería, psicología, arqueología, física, ingeniería, medio ambiente, historia, arte, innovación, ciencias sociales, astronomía y biotecnología.
Grandes y pequeños pudieron participar, experimentar y descubrir la ciencia de una forma diferente, acercándose a los investigadores para preguntar, observar de cerca sus experimentos y comprobar por sí mismos cómo funciona la investigación que habitualmente permanece entre laboratorios y centros especializados. La plaza del Rey se llenó así durante la tarde de familias, jóvenes y curiosos que fueron pasando por los distintos espacios, probando las propuestas y descubriendo que la ciencia también puede explicarse y disfrutarse en plena calle.
Entre las experiencias centradas en el agua se encontraron actividades para observar microalgas vivas al microscopio, conocer cómo el ADN ambiental permite detectar organismos a partir de las huellas genéticas que dejan en el medio o acercarse a los contaminantes emergentes y sus efectos sobre los ecosistemas.
La acuicultura también tuvo su espacio, con propuestas que permitieron observar mediante microscopio el alimento vivo empleado para los organismos acuáticos y conocer procedimientos relacionados con el muestreo biológico y el bienestar animal.
El mar y el patrimonio gaditano estuvieron igualmente presentes. La arqueología subacuática sirvió para mostrar la importancia del patrimonio que permanece bajo el agua, mientras otras actividades acercaron al público al conocimiento del océano mediante la luz y el sonido, a la biodiversidad del Golfo de Cádiz y a las nuevas tecnologías utilizadas para estudiar las costas.
La ciencia se mezcló también con la historia y la tecnología. Los participantes pudieron acercarse a la navegación autónoma, los drones, las cámaras miniaturizadas, los sensores oceanográficos y la inteligencia artificial aplicada al estudio de los ecosistemas marinos. La Bahía de Cádiz fue además objeto de estudio a través de una propuesta sobre el carbono azul y su contribución a la regulación climática.
Junto al agua, los eclipses constituyeron el otro gran eje de esta edición, dentro del denominado ‘Trío de Eclipses’. La programación incorporó así propuestas para acercar la astronomía y otros ámbitos de la física a través de experiencias participativas.
La jornada, una vez más en plaza del Rey, permitió trasladar a la calle investigaciones que habitualmente se desarrollan en laboratorios, universidades y centros especializados. De las propuestas de esta edición, 41 están vinculadas a proyectos de investigación financiados mediante convocatorias públicas, mientras que la programación general ha contado con 70 talleres científicos, 559 investigadores, investigadoras y personal colaborador y 87 acciones divulgativas, incluyendo actividades previas y propuestas en centros educativos.
La segunda Noche Europea de l@s Investigador@s da continuidad así a la experiencia del pasado año, cuando la plaza del Rey se convirtió por primera vez en escenario de esta iniciativa de divulgación científica. La propuesta vuelve a situar a San Fernando dentro de una cita que se celebra simultáneamente en casi 400 ciudades europeas y que busca acercar la investigación a la ciudadanía de una manera directa y participativa.








