Los scouts de Eryteeia inician el nuevo curso con los tradicionales pasos de sección
Los scouts isleños de Eryteeia celebró el pasado sábado el inicio del nuevo curso scout con los tradicionales pasos de sección, la presentación de los nuevos equipos de educadores y una jornada de actividades en el Parque Almirante Laulhé.
El pasado sábado 12 de septiembre fue la fecha elegida por los Scout de Eryteeia para dar comienzo a una nueva ronda solar con una jornada de convivencia, en la que participaron scouts y los educadores.
La jornada comenzó durante la mañana en el Paseo Reyes Católicos, donde se desarrollaron los tradicionales pasos de sección, uno de los momentos más destacados del inicio de cada ronda solar. Los miembros del grupo que, debido a su edad, han concluido la etapa correspondiente dieron el paso a una nueva sección, afrontando así nuevos retos y experiencias dentro de su trayectoria scout.
Durante el acto también se realizó la presentación de los nuevos equipos de sección de educadores scouts, que acompañarán a los distintos grupos de edad durante el nuevo curso. Los equipos educativos asumen esta nueva ronda solar con el objetivo de continuar desarrollando el proyecto educativo del Grupo Scout Eryteeia y fomentar entre sus miembros valores como el compañerismo, la responsabilidad, la autonomía y el respeto.
Tras las actividades desarrolladas en el Paseo Reyes Católicos, el grupo se desplazó hasta el Parque Almirante Laulhé, donde se llevó a cabo una jornada de convivencia con diferentes juegos, dinámicas y danzas scouts. Las actividades permitieron a los participantes compartir un espacio de encuentro y diversión y favorecer la integración de los nuevos miembros y de aquellos que comienzan una nueva etapa dentro del grupo.
La jornada se prolongó hasta la tarde, momento en el que se dio por finalizada esta primera actividad de la nueva ronda solar.
Con este encuentro, el Grupo Scout Eryteeia inicia un nuevo curso con la mirada puesta en continuar ofreciendo a niños, niñas y jóvenes un espacio de educación y crecimiento personal basado en la metodología scout y en la educación en valores.








Es indignante ver cómo se utiliza alegremente la palabra «educador» para referirse a personal que atiende a menores sin tener la más mínima formación. Llamarles así es un insulto directo a todas las personas que, robándole tiempo a sus fines de semana, se dedican a estudiar, hacer cursos oficiales y formarse a fondo en pedagogía del ocio y ambientación scout. A quienes hoy cuelgan ese cartel ni siquiera les exigen el título básico de monitor de tiempo libre, incumpliendo el mínimo legal para realizar estas actividades. Es una estafa para las familias. Puedes llamarlos cuidadores o acompañantes, pero de pedagogía y de intervención educativa no tienen ni idea. Dejen de devaluar el esfuerzo de quienes sí se forman para educar.
Resulta injusto y profundamente desinformado acusar al equipo del Grupo Scout Eryteeia de carecer de formación o de engañar a las familias. Quienes lanzan estas afirmaciones desconocen por completo la realidad, el rigor y la dedicación de las personas que hacen posible el escultismo en San Fernando.
En primer lugar, es rotundamente falso que incumplan la normativa o carezcan de titulación. Los miembros de este grupo invierten incontables horas de su tiempo libre en obtener las titulaciones oficiales exigidas, como las de Monitor y Director de Tiempo Libre, además de superar cursos continuos y muy especializados en pedagogía y metodología scout. No son simples "acompañantes"; cada juego, campamento y dinámica tiene detrás una planificación educativa rigurosa.
En segundo lugar, se ignora por completo el perfil técnico del equipo. Una gran parte de estos voluntarios son, en su vida diaria, psicólogos, pedagogos y educadores con titulación universitaria. Aportan a la asociación una cualificación académica superior de la que los menores se benefician directamente en cada intervención, garantizando un entorno seguro y formativo.
Por último, resulta lamentable que se intente devaluar la palabra "educador" para atacar a quienes realizan esta labor de forma estrictamente altruista y sin el más mínimo ánimo de lucro. Estas personas no cobran un solo euro; al contrario, sacrifican sus fines de semana, sus vacaciones y a menudo su propio dinero por pura vocación de servicio a la juventud. Hablar de "estafa" frente a este nivel de entrega desinteresada y preparación es una inmensa falta de respeto al esfuerzo de quienes sí construyen una sociedad mejor.