70 jóvenes del Grupo Scout Eryteeia disfrutan de 10 días de convivencia y aventura en Benamahoma
El Grupo Scout Eryteeia convierte su campamento en Benamahoma en una aventura de magia y fantasía
Durante la primera quincena de agosto, del 2 al 11, el Grupo Scout Eryteeia ha celebrado su tradicional campamento de verano en la localidad de Benamahoma, en pleno corazón de la Sierra de Grazalema. Diez días de convivencia en los que 70 participantes, desde los 6 años en adelante, han compartido experiencias, aventuras y aprendizajes en un entorno natural privilegiado.
Este año, el campamento ha estado ambientado en un mundo de magia y fantasía, convirtiendo cada jornada en una nueva aventura. Los participantes se han visto inmersos en una historia llena de personajes, desafíos, juegos, pruebas y actividades ambientadas, que han servido como hilo conductor para trabajar, de una manera divertida y participativa, valores propios del escultismo.
Pero más allá de las actividades, uno de los principales objetivos de este campamento ha sido favorecer la convivencia y las relaciones entre niños, niñas y jóvenes de diferentes edades. Durante diez días, los participantes han tenido la oportunidad de salir de su entorno habitual, convivir con sus compañeros, conocer a otros jóvenes y aprender a compartir responsabilidades, espacios, juegos y experiencias.
La vida en campamento constituye una herramienta educativa de enorme importancia. Compartir una tienda, una comida, una ruta, un juego o una velada permite desarrollar habilidades sociales, aprender a escuchar y respetar a los demás, resolver pequeños conflictos, tomar decisiones conjuntamente y descubrir el valor de trabajar en equipo. Para los más pequeños supone además una oportunidad para ganar autonomía y confianza, mientras que los mayores adquieren responsabilidades y se convierten en referentes para los más jóvenes.
Dentro del amplio programa de actividades se realizó una de las propuestas más destacadas del campamento: la ruta del río desde Benamahoma hasta El Bosque, una jornada de naturaleza, aventura y convivencia en la que los participantes pudieron disfrutar del entorno y superar juntos el recorrido. Una vez en El Bosque, el grupo visitó el Centro de Visitantes del Parque Natural, acercándose a los valores ambientales y naturales de este espacio protegido.
A lo largo de los diez días se desarrollaron numerosas actividades, juegos, talleres, dinámicas, veladas y propuestas de aventura, muchas de ellas integradas dentro de la ambientación mágica del campamento. La fantasía se convirtió así en una herramienta para estimular la imaginación, la creatividad y la participación de los niños y jóvenes.
Este año, además, el campamento ha tenido un componente especial de intercambio y convivencia entre grupos scouts, ya que el Grupo Scout Eryteeia compartió el espacio con el Grupo Scout 124 Maristas, de Málaga. La presencia de ambos grupos permitió que los jóvenes pudieran conocerse, establecer nuevas relaciones y participar conjuntamente en diferentes actividades.
Esta convivencia ha supuesto una experiencia especialmente enriquecedora. Jóvenes de diferentes procedencias y con sus propias experiencias dentro del escultismo han podido compartir juegos, conversaciones, aventuras y momentos cotidianos, descubriendo que, aunque cada grupo tenga sus propias características, existen muchos valores y objetivos que los unen.
Para el Grupo Scout Eryteeia, este tipo de experiencias tienen un enorme valor educativo. La relación entre iguales, la creación de vínculos y la capacidad de convivir con personas diferentes son aprendizajes fundamentales para el desarrollo de niños y jóvenes. El campamento se convierte así en un pequeño espacio de sociedad en el que aprender a respetar, colaborar, ayudar y cuidar a los demás.
También las familias han tenido un papel fundamental. Padres y madres del grupo han colaborado como cocineros durante el campamento, aportando su tiempo y dedicación para hacer posible el día a día de todos los participantes. Su colaboración representa también una muestra de la importancia de la participación de las familias en la vida del Grupo Scout Eryteeia.
Después de diez días, la magia llegó a su fin, pero quedan los recuerdos, las amistades, las nuevas experiencias y todo aquello que cada participante se lleva consigo.
Porque en un campamento scout la verdadera magia no está solamente en la ambientación, los personajes o las historias que se cuentan, sino en las personas que comparten la aventura: en el amigo que ayuda durante una ruta, en el compañero con quien se comparte una tienda, en las risas de una velada, en conocer a jóvenes de otro grupo o en descubrir que juntos somos capaces de superar nuevos retos.
El Grupo Scout Eryteeia continúa apostando por un escultismo basado en la convivencia, la educación en valores, la participación juvenil, la inclusión, el respeto por la naturaleza y la creación de vínculos entre niños y jóvenes.







