Publicado el: Lun, 14 Dic, 2020
Opinión

Furgonetas camper, ¿dónde estacionamos?

Fotografía. sincódigopostal.com

Hace ya más de un año que tengo mi pequeña furgoneta camper: una Nissan NV200 que reformé con la ayuda de un amigo, y que ha quedado fenomenal para pequeños viajes de fin de semana. No tiene todas las comodidades de una casa, pero las suficiente para disfrutar de la naturaleza y el tiempo libre en los muchos parajes de la provincia de Cádiz.

El mayor viaje que hice fue desde Cádiz a Pisa (Italia), casi 6000 km recorrimos y 4 países que ahora puedo decir que conozco un poco mejor. Fue durante ese viaje cuando pagué por primera vez alguna novatada furgonetera de pequeño calibre, debido principalmente a que sin duda, somos un tipo de turismo invisibilizado y un poco criminalizado si se me permite decirlo. Es cierto: por lo general, no somos muy bienvenidos. Pero ¿por qué?

Tras analizar muchos lugares de gran afluencia turística, he llegado a una conclusión: por estética, por espacio y por degradación del modelo de negocio vigente, siendo éste último el que más peso me parece tener en toda la cuestión.

Esta teoría se confirma aún más este año, cuando la llegada del COVID-19 ha abierto de nuevo el apetito camper de muchos ayuntamientos y municipios que ante la escasez de turismo tradicional, casi suplicaban por que llegaran furgoneteros a sus estacionamientos, esos mismos que años anteriores no nos permitían utilizar injustamente. ¿Un poco hipócrita? Puede ser…

La cruda realidad es que pese a que se siguen imponiendo multas y “echando” a las furgos de los estacionamientos cuales okupas, estas actuaciones penden legalmente de la cuerda floja, y una gran parte de los casos no son justificadas.

 

¿Cuándo puedo aparcar mi furgo?

En teoría: Siempre. Eso sí, tienes que cumplir las condiciones para que no se te considere acampado, esto implica que no puedes sacar sillas, mesas, ni nada que sobresalga del perímetro natural del vehículo. También se incluyen en esta lista el abrir claraboyas, o ventanas cuya apertura signifique sobrepasar el perímetro.

¿Cómo distingo si estoy estacionado en vez de acampado?. Sigue la siguiente lista de comprobación:

  • ¿Sobresale de tu vehículo algún elemento que no forme parte de su perímetro natural?
  • ¿Has puesto calzos para equilibrar el vehículo que no tengan una función de seguridad?
  • ¿Haces vida fuera del vehículo instalando sillas u otros elementos que no formen parte del vehículo?
  • ¿Estás vertiendo aguas (por ejemplo de la ducha) desde tu vehículo a la vía pública?

 

Si has respondido afirmativamente en alguna de las cuatro preguntas, lo más probable es que tu vehículo se pueda considerar acampado y por tanto puede ser multado, pues la acampada libre no está permitida prácticamente en ningún sitio de España, y practicarla supone objeto de sanción. En caso contrario, no sería objeto de sanción, pues tu vehículo está estacionado como cualquier otro.

Aunque la realidad está muy lejos de ser esta, pues ayuntamientos y autoridades locales se toman la justicia por su mano, y justifican con ordenanzas municipales la prohibición de pernocta, furgonetas y autocaravanas. Esto contradice el artículo 93 del Reglamento General de Circulación, que prohíbe a Ayuntamientos crear legislación local que desvirtúe o induzca a confusión del mismo reglamento de circulación.

Esta contradicciones suponen al fin y al cabo una discriminación a estos vehículos, pues no pueden prohibir el estacionamiento por el uso que se haga de el ni por motivos que no se consideren de seguridad. Para entenderlo, es igual de absurdo que prohibir aparcar vehículos verdes, o prohibir aparcar el modelo Opel Corsa.

A mi personalmente me empezó a molestar esto cuando en Granada me pusieron una receta en el parabrisas de mi vehículo a las 19:00 horas, sin estar yo presente, y por supuesto teniendo mi pequeña furgoneta bien aparcada.

Este problema es común en la comunidad furgonetera, y éstos carteles se lo están instalando en el salpicadero los furgoneteros para recordar que están legalmente estacionados, mencionando las leyes que amparan esto.

 

Los valores éticos de furgoneteros y autocaravanistas

Pese a que puede haber ovejas negras, por lo general el turista de autocaravana o furgoneta se identifica con el respeto al medio ambiente, al entorno y a la integración con la comunidad local y su economía. La máxima de este tipo de turista es “déjalo como te lo quieres encontrar, o mejor”.

Muchas veces pagamos justos por pecadores, y por eso desde aquí llamo a las autoridades a sancionar contundentemente a aquellos que no respeten las normas básicas de convivencia, pues el sitio de las furgonetas es la calle, y todos queremos un entorno limpio, seguro y tranquilo.

Y por supuesto también insto a furgoneteros y autocaravanistas a llevar la palabra respeto a su máxima expresión, y a demostrar con hechos que no hacemos daño a nadie aparcando y disfrutando con nuestro vehículo en regla de los entornos y lugares a los que podamos llegar.

 

Y tú, ¿te animas a viajar en furgo?. Cuéntanos tus experiencias en comentarios.

Sobre el autor

Alejandro Martínez García

- Conocer el mundo con la curiosidad de un niño. Vivir y dejarse llevar por lugares, sabores y olores de países remotos donde la mochila se vuelve en la compañera perfecta de viajes. ¿Te vienes? En ésta sección os traemos una síntesis de experiencias viajeras alrededor del mundo, experiencias reales vividas y contadas en primera persona por Alejandro que con 20 años hizo su primer viaje a Latinoamérica y que desde entonces decidió seguir recorriendo el mundo con su mochila.

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