Combatiendo el miedo a través del verso libre

Los poetas Paco Ramos y Guillermina Royo-Villanova.
El cuarto libro de Paco Ramos ha sido oficialmente presentado en el Centro de Congresos.
La literatura ha brillado hoy en La Isla, y no precisamente por su ausencia. Ha quedado distribuida en dos puntos estratégicos: la Venta de Vargas y el Centro de Congresos. El primero, como espacio para debatir sobre la biografÃa de un grande, Paco de LucÃa. El segundo, destinado a la poesÃa, de la mano del que según el primer teniente de AlcaldÃa, puede considerarse "digno heredero de Juan Mena, para mà el mejor poeta que ha dado la ciudad": Paco Ramos Torrejón. Es el escritor isleño en el que se centra este artÃculo.
Tomó la palabra Juan Luis Tapia en primer lugar. Periodista cultural al frente de 'Lápices de Luna', la editorial que ha decidido apostar por la poesÃa de Paco Ramos, para hacer un breve repaso de cómo conoció al escritor. Fue a través de Guillermina Royo-Villanova -encargada del prólogo y también presente en la mesa presidencial- cuando participó en la antologÃa 'Cuerpos', presentada hace unos meses en San Fernando. Éste continuó el discurso describiendo a Paco como alguien "consciente de la vida y su fugacidad", creador de una poesÃa que "no sólo es formalmente bonita, sino que va más allá". Tapia no olvidó otro de los nombres que han hecho posible la materialización de 'El aprendizaje del miedo': MarÃa Kings. La artista isleña ha sido la encargada de ilustrar el libro pero "no en base a encargos concretos, sino un trabajo completo que abraza toda la obra".
Guillermina tomó el relevo para describir al autor como "una eminencia en el amor, que ama la vida con toda su dureza". Esto, según la poeta, le faculta para disfrutar más sobre las pequeñas cosas, es decir, "aprende Del miedo, lo cual no es lo mismo que aprender El miedo".
Paco Ramos completó la presentación haciendo balance de un recorrido que comenzó en el hospital, sacando de sà mismo todo lo que más tarde configurarÃa su poemario. Su amiga, la también escritora Adelaida Bordés, le alentó en esta travesÃa al confesarle que en sus escritos "hay, normalmente, mucha poesÃa". "Necesitaba entender un dolor tan grande que crecÃa hasta convertirse en odio", aclaró, y la literatura se convirtió en esa vÃa de escape. La técnica empleada es, por cierto, el verso libre, que "se complica y acelera con la intensidad de los sentimientos".
"No es un libro sobre el miedo, sino el mayor acto de amor que has hecho y harás jamás", concluyó Guillermina antes de comenzar la firma de ejemplares.






