Publicado el: Jue, 25 Jun, 2026
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Los responsables de la Plataforma en Defensa del Estilo de Carga Isleña dan la cara: la entrevista

De izquierda a derecha, Cesáreo Gutiérrez Pozo, Diego Ramos Luque y José Manuel Rodríguez García

La carga isleña de San Fernando constituye una de las manifestaciones más singulares de la Semana Santa andaluza, fruto de una evolución histórica marcada por la tradición, los oficios de la Bahía y la influencia de la Armada Española. Su riqueza etnológica, su lenguaje propio y su forma de entender la carga la convierten en un elemento identitario profundamente arraigado en la ciudad.

En este contexto, en una entrevista a Diego Ramos Luque, coordinador general de la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Carga de San Fernando; Cesáreo Gutiérrez Pozo, miembro de la plataforma, cargador, músico y estudioso de la tradición cargadora de San Fernando; y José Manuel Rodríguez García, cargador y capataz de la Cuadrilla de Ceuta, los protagonistas explican a este periódico su origen, su evolución y su valor cultural, así como su aspiración a ser reconocida como Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial.

 

¿Qué es exactamente lo que defiende la 'Plataforma Ciudadana en Defensa del estilo de carga isleño'?

La Plataforma nace para defender, divulgar, estudiar y preservar el Estilo Isleño de Carga, una forma única de portar los pasos procesionales que forma parte de la identidad cultural de San Fernando.

No estamos hablando únicamente de una técnica de Semana Santa, sino de una manifestación etnológica completa que engloba historia, tradición, lenguaje propio, organización social, valores humanos y un patrimonio inmaterial heredado de generación en generación.

Nuestro objetivo es que las futuras generaciones puedan seguir disfrutando de este legado exactamente igual que nosotros lo recibimos de nuestros mayores.

 

¿Por qué afirman que el 'Estilo Isleño de Carga' es único?

Porque no existe en ningún otro lugar de Andalucía ni de España una forma de cargar exactamente igual a la nuestra.

Mientras en Sevilla utilizan el costal o en Málaga los hombres de trono, en San Fernando el cargador trabaja con una almohada individual amarrada al palo mediante cuerdas. Esa circunstancia provoca una forma distinta de andar, de levantar el paso, de mecerlo y hasta de relacionarse con él.

No es únicamente una diferencia esté ca. Es un sistema propio que ha generado técnicas, maniobras, herramientas, recursos artísticos y un vocabulario exclusivo que sólo se en ende plenamente en La Isla.

 

¿Cuál es el origen de este estilo tan singular?

Para comprender el origen de la 'Carga Tradicional de San Fernando' es necesario remontarse a antiguas formas de portar los pasos que existían en numerosos municipios andaluces e incluso en ciudades como Sevilla.

Durante siglos fue habitual el empleo de horquillas para sostener los pasos durante los descansos. Esta forma de carga estuvo muy extendida y existen testimonios y documentación histórica que acreditan su presencia en distintos puntos de Andalucía. Con el paso del tiempo, cada localidad fue evolucionando hacia modelos diferentes. Cádiz desarrolló progresivamente su propia forma de cargar, mientras que San Fernando siguió una evolución distinta, marcada por diversas influencias que terminaron conformando una personalidad propia.

Uno de los hitos más importantes fue la adaptación que tuvieron que realizar los cargadores isleños tras la llegada de un paso cuyos palos presentaban una disposición diferente a la habitual. Aquella circunstancia obligó a buscar soluciones prácticas y favoreció el desarrollo de una técnica singular. A ello se unieron las aportaciones de los trabajadores de la ciudad, especialmente salineros, marineros, estibadores y hombres acostumbrados a los trabajos artísticos relacionados con la Bahía.

Pero existe una influencia que resulta fundamental para entender nuestra forma de cargar: la Armada Española. San Fernando ha convivido durante siglos con la Marina y esa realidad impregnó numerosas manifestaciones de la vida local. La disciplina, el orden, la coordinación de movimientos y la importancia de la cadencia están profundamente presentes en la carga isleña.

Por eso muchos estudiosos consideran que nuestra forma de avanzar puede definirse como un auténtico 'Paso Lento Militar', caracterizado por una cadencia solemne, acompasada y marcada por el ritmo del tambor. La suma de la antigua carga con horquillas, la adaptación de los cargadores isleños a nuevas circunstancias, la tradición de los trabajadores de la ciudad y la influencia de la Armada Española es lo que hoy conocemos como la Carga Tradicional de San Fernando.

Precisamente este conjunto de valores históricos, sociales y culturales es el que aspiramos a que sea reconocido como Bien de Interés Cultural de carácter Inmaterial (BIC)

 

¿Qué papel tuvieron los salineros y la gente del mar en esta tradición?

Fundamental. La carga isleña no puede entenderse sin las salinas, sin los esteros ni sin los trabajadores de la Bahía. Muchos de los antiguos cargadores eran salineros, marineros o trabajadores dedicados al movimiento de mercancías.

De ellos heredamos no sólo determinadas formas de trabajar, sino también gran parte del vocabulario. Palabras tan características como trepá, fondo, banda, escorado o cambiar los cuerpos proceden directamente de esos oficios tradicionales. Cuando hablamos de la carga, estamos hablando también de la historia laboral y social de San Fernando.

A esta herencia popular y trabajadora debemos añadir la aportación de la Armada Española, cuya presencia en la ciudad contribuyó a reforzar valores como la coordinación, la disciplina y el sentido colectivo del esfuerzo.

 

¿Cómo ha evolucionado la figura del cargador a lo largo del tiempo?

Ha cambiado mucho. Y esa evolución no tiene por qué entenderse como algo negativo. Antiguamente los cargadores eran trabajadores asalariados que cobraban por portar los pasos. Con el paso de los años aparecieron las cuadrillas altruistas, formadas por hermanos, devotos y aficionados. Hoy encontramos bajo los palos a personas de todas las profesiones y condiciones sociales: obreros, funcionarios, médicos, estudiantes, militares, comerciantes o desempleados. La única medida del cargador ya no es su oficio, sino su esfuerzo, compromiso y amor por la tradición.

Sin embargo, determinadas costumbres tradicionales se han mantenido vivas. Una de las más características es que en San Fernando los pasos avanzan tradicionalmente con el pie izquierdo por delante, una particularidad frecuentemente asociada a la influencia de la marcha y la cadencia militar que históricamente han formado parte de la identidad de la ciudad.

 

¿Qué papel tuvo la Armada en la evolución del Estilo Isleño?

La influencia de la Armada Española ha sido decisiva para entender la evolución de nuestra forma de cargar. San Fernando es una ciudad estrechamente vinculada a la Marina desde hace siglos, y esa realidad terminó dejando su huella en muchas manifestaciones culturales, incluida la carga procesional.

La Armada aportó valores como el orden, la disciplina, la coordinación de movimientos y el sentido del ritmo colectivo. Todo ello puede apreciarse actualmente en la manera de trabajar de las cuadrillas, en la ejecución de las maniobras y en la propia forma de andar los pasos. El compás marcado por el tambor y la cadencia de las marchas militares constituyen referencias históricas fundamentales para comprender el ritmo característico de la carga isleña.

Por ello muchos autores y estudiosos consideran que el modo de caminar de nuestros pasos puede definirse como un auténtico Paso Lento Militar, una expresión que resume perfectamente la singularidad de nuestra tradición. La Armada no fue el único factor en la creación de la carga isleña, pero sí uno de los pilares fundamentales que contribuyeron a modelar una personalidad propia y diferenciada.

 

¿Qué representa la almohada para un cargador isleño?

La almohada es el símbolo por excelencia de nuestra carga. No es un simple elemento práctico para amortiguar el peso, es un emblema cultural. Cuando alguien ve a un cargador con la almohada bajo el brazo sabe inmediatamente que está viendo una tradición propia de San Fernando. La almohada representa la continuidad de una forma de entender la Semana Santa y, en cierto modo, la conexión entre generaciones de cargadores.

 

Además de la almohada, ¿qué otros elementos caracterizan este estilo?

Podríamos destacar varios. El pañuelo en la frente, que ayuda a soportar el sudor y forma parte de los rituales previos a la carga. Las cuerdas que fijan la almohada al palo. El cántaro y el botijo de barro, utilizados tradicionalmente por los aguadores para mantener hidratada a la cuadrilla. Y también la propia organización humana del trabajo: el capataz, las voces de cabeza y cola, los cargadores y los aguadores. Todo ello conforma una imagen perfectamente reconocible para cualquier isleño.

 

Se habla mucho del vocabulario propio de la carga. ¿Es realmente tan rico?

Extraordinariamente rico. Tenemos decenas de palabras, expresiones y locuciones que forman parte de una auténtica jerga cargadora.

Términos como mecío, remúa, puntal, camballá, ameneíde, comerse el palo, escuchar los grillos, coger la vez o dar aire forman parte de un patrimonio oral que merece ser protegido. Además, conservamos expresiones tan características como picar el paso, que consiste en imprimir un ritmo más vivo o dar aire al paso sin perder la armonía de la cuadrilla, o picar a las bandas, que supone aportar ese aire desplazando el movimiento a los laterales sin perder el compás ni el mecío.

Cada una de estas expresiones encierra una historia y una forma par cular de entender la carga.

 

¿Cuál es el recurso artístico más representativo del Estilo Isleño?

Sin ninguna duda, el mecío. Es la expresión artística por excelencia de la carga isleña. No consiste simplemente en mover un paso, sino en transmitir emociones mediante el movimiento acompasado de la cuadrilla. Un buen mecío, realizado con elegancia y coordinado con la música, puede provocar sentimientos muy intensos en quien lo contempla.

Ese movimiento tampoco puede desligarse de la influencia militar presente en San Fernando. El ritmo de la carga se construye sobre una cadencia determinada inspirada históricamente por el compás de las marchas militares y por el sonido del tambor. Es uno de esos elementos que hacen reconocible nuestra carga desde cualquier punto de la calle.

Aparte de esto, la manera en la que el paso acomete un cambio de dirección, girando de forma muy singular, el ritmo, la cadencia y la manera de cargar convierten a la carga isleña en una expresión genuina y diferente.

 

¿Qué papel desempeña actualmente la mujer en la carga isleña?

Un papel plenamente integrado desde ya hace muchos años. Hoy forman parte de distintas cuadrillas y trabajan exactamente igual que los hombres. La carga isleña ha demostrado que tradición e integración son perfectamente compatibles. Las mujeres han aportado trabajo, esfuerzo y compromiso, enriqueciendo aún más este patrimonio colectivo.

-Cabe recordar que este periódico ya recogió hace diez años la experiencia de la primera generación de cargadoras de la Semana Santa isleña en una entrevista titulada 'La primera generación de cargadoras de la Semana Santa isleña habla con el corazón en la almohada', donde se relataban vivencias pioneras como las de Lourdes Benítez, primera mujer en portar al Cristo de la Sangre en 2003, abriendo un camino que marcaría la evolución de la participación femenina en la carga isleña.

 

¿Por qué consideran tan importante la protección patrimonial de esta tradición?

Porque lo que no se protege corre el riesgo de desaparecer. En muchos lugares de Andalucía las formas tradicionales de portar pasos han sido sustituidas por modelos importados. San Fernando ha conseguido conservar su estilo propio y esa es una riqueza que debemos valorar.

La protección patrimonial no significa encerrar la tradición en una vitrina. Significa garantizar que siga viva, que se estudie, que se difunda y que pueda transmitirse a nuestros hijos y nietos.

 

Para finalizar, ¿Qué mensaje les gustaría trasladar a los isleños?

Que la carga es de todos y todos deberíamos comprometernos con su cuidado porque es un legado muy valioso. Pertenece a los cargadores, a las hermandades, a los cofrades y también a los ciudadanos que la contemplan cada Semana Santa. Es un bien de toda la ciudad.

La Carga Tradicional de San Fernando es una de las expresiones culturales más genuinas de La Isla. Es el resultado de generaciones de hombres y mujeres que, recogiendo la herencia de la antigua carga con horquillas, el esfuerzo de los trabajadores de la Bahía y la influencia de la Armada Española, supieron crear algo propio y diferente. Nuestro deber es estudiarla, protegerla, respetarla y transmitirla.

Los tres, Diego, Cesáreo y José Manuel, queremos subrayar que todo ello se plantea desde el máximo respeto a la autonomía de las hermandades y, por supuesto, a las Sagradas Imágenes que veneramos. No se trata de imponer nada ni de confrontar con nadie. Se trata simplemente de defender y promocionar un patrimonio cultural propio de San Fernando, convencidos de que lo auténtico, lo autóctono y lo nuestro merece ser conocido, valorado y preservado para las generaciones futuras.

 

La Plataforma en Defensa del Estilo Isleño de Carga subraya que la carga isleña es un patrimonio vivo de San Fernando que debe preservarse y transmitirse a las futuras generaciones. Sus miembros insisten en que su reconocimiento como Bien de Interés Cultural (BIC) sería clave para asegurar su continuidad como una de las señas de identidad más profundas de la ciudad.

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