San Fernando mira al cielo y vive el eclipse y la noche de Perseidas entre Camposoto y la Bahía (fotos)
San Fernando vive una jornada astronómica con el eclipse y las Perseidas desde sus playas
El eclipse parcial de Sol reunió ayer a familias, vecinos y visitantes en los principales puntos de observación de San Fernando, en una jornada que para algunos se prolongó hasta la noche para disfrutar también de las Perseidas, que alcanzaron su máximo durante la madrugada del 13 de agosto.
Pero más allá de los dispositivos y las previsiones, el eclipse se vivió en San Fernando, sobre todo, a pie de playa y en familia. Desde muchas horas antes del momento culminante, numerosos isleños comenzaron a acercarse a Camposoto, La Casería, Bahía Sur y otros puntos abiertos de la ciudad desde los que se podía disfrutar de una visión despejada hacia el oeste.
Hubo quienes decidieron pasar prácticamente todo el día en la playa para asegurarse un buen sitio y quienes se desplazaron expresamente desde distintos puntos de San Fernando hasta los enclaves que el Instituto Geográfico Nacional había señalado como los más favorables para contemplar el fenómeno. Camposoto concentró buena parte de la expectación, pero no fue el único escenario elegido por los vecinos.
En la arena se repitió una imagen poco habitual: familias reunidas, grupos de amigos, móviles preparados, cámaras, prismáticos con los filtros adecuados y, sobre todo, las características gafas de observación solar. Padres y madres explicaban a los más pequeños qué estaban a punto de ver mientras esperaban a que la Luna avanzara sobre el Sol.
Para muchos isleños era, además, una experiencia para compartir. El eclipse se convirtió en una excusa para reunirse, preparar la tarde con antelación y buscar juntos el mejor lugar desde el que contemplar un fenómeno que no se produce todos los días. La llegada del atardecer fue haciendo crecer la expectación y, conforme se acercaban las 20:39 horas, las miradas se fueron concentrando cada vez más en el horizonte.
También se dejaron ver visitantes y turistas que se acercaron hasta San Fernando atraídos por las buenas condiciones de observación de la ciudad y, especialmente, por el horizonte abierto de Camposoto. La posibilidad de contemplar el eclipse sobre el mar, coincidiendo con la puesta de sol, añadía un atractivo especial a la experiencia.
Cuando la Luna alcanzó su máxima ocultación, cerca del 93 por ciento del disco solar desde los principales puntos de San Fernando, la luz comenzó a adquirir una tonalidad diferente y el ambiente se volvió especialmente llamativo. No llegó la oscuridad total que sí pudieron experimentar los lugares situados dentro de la franja de totalidad, pero en La Isla se pudo apreciar claramente cómo el Sol quedaba reducido a una pequeña porción antes de desaparecer finalmente por el horizonte.
El fenómeno permitió comprobar, además, que la expectación generada durante los días anteriores había calado entre los vecinos. La información sobre los mejores puntos de observación —con Camposoto a la cabeza y otros enclaves de la Bahía muy próximos en porcentaje de ocultación— llevó a muchos isleños a organizar la tarde pensando exclusivamente en el eclipse.
Fue, en definitiva, una tarde diferente para San Fernando: familias en la playa, vecinos desplazándose de un punto a otro, turistas buscando el mejor mirador, gafas solares sobre los rostros y cientos de personas pendientes del mismo cielo. Una estampa que convirtió el eclipse en algo más que un fenómeno astronómico y lo transformó en una experiencia compartida por buena parte de La Isla.
Los puntos recomendados por el Instituto Geográfico Nacional (IGN) se convirtieron durante la tarde en algunos de los principales lugares de observación del eclipse en San Fernando. Entre ellos destacaron especialmente la playa de Camposoto, Bahía Sur, Bahía Sur, la playa de La Casería, el Club Náutico Casería y el Club Náutico Puente de Hierro, todos ellos con una visibilidad privilegiada del fenómeno. Camposoto partía con una de las mejores condiciones, gracias a su amplio horizonte despejado hacia el oeste y a su ubicación frente al mar, mientras que el resto de enclaves ofrecían igualmente unas condiciones muy favorables para seguir el eclipse y contemplar cómo la luz iba cambiando a medida que avanzaba la tarde.
Eclipse y Perseidas: una noche mirando al cielo desde San Fernando
Y la jornada astronómica no terminó con la desaparición del Sol por el horizonte. Algunas de las personas que habían elegido las playas y otros espacios abiertos de San Fernando para contemplar el eclipse decidieron prolongar la experiencia hasta la noche para disfrutar también de las Perseidas, cuya máxima actividad se alcanzó precisamente durante la madrugada del 13 de agosto. Así, quienes se quedaron en Camposoto y otros puntos alejados de la contaminación lumínica pudieron pasar de observar el eclipse con sus gafas solares a levantar la mirada hacia el cielo en busca de las conocidas 'lágrimas de San Lorenzo', convirtiendo una tarde ya excepcional en una noche dedicada por completo a la observación del cielo. Las Perseidas comenzaron a ser visibles hacia el 17 de julio y podrán observarse hasta aproximadamente el 24 de agosto, aunque su máxima actividad se concentra en torno al 12 y 13 de agosto.










