Publicado el: Lun, 23 Mar, 2026
Opinión

Ser single en el misterio se terminó

Durante décadas, el mundo del misterio ha arrastrado una figura casi mítica: la del investigador o investigadora solitaria, siempre con una linterna en la mano, un cuaderno lleno de anotaciones incomprensibles y una vida sentimental tan desierta como el caserón abandonado que investiga. Una especie de héroe outsider, mitad friki, mitad mártir, que parecía condenado a elegir entre el amor y los fantasmas. Y casi siempre ganaban los fantasmas.

Pero ahora llega “Spooky Singles”, una plataforma que promete dinamitar ese arquetipo. Una app; o más bien, una comunidad; que reúne a quienes viven entre lo paranormal, lo esotérico, lo ufológico y lo simplemente raro. Y lo hace con una naturalidad que, sinceramente, habría sido impensable hace veinte años.

Lo interesante es que esta app no surge en el vacío. La investigación psicológica lleva años mostrando que las creencias paranormales no son un síntoma de aislamiento social ni un predictor de rareza extrema. De hecho, estudios recientes señalan que quienes creen en lo paranormal no solo no presentan peor bienestar, sino que a veces muestran más sentido de propósito y estrategias de afrontamiento más positivas que la media.

Esto aparece, por ejemplo, en trabajos como el de Dagnall, Denovan y Drinkwater (2025), que relacionan las creencias paranormales con ciertos indicadores de bienestar y significado vital. También sabemos, gracias a investigaciones sobre experiencias subjetivas paranormales, que estas son sorprendentemente comunes: alrededor del 40% de la población ha vivido alguna, según estudios amplios en Reino Unido. No hablamos, por tanto, de un nicho marginal, sino de un universo compartido por millones de personas.

Si a eso le sumamos que la cultura popular lleva años normalizando lo esotérico; tarot en TikTok, astrología en apps mainstream, fantasmas en realities televisivos; lo raro ya no es tan raro. Lo paranormal se ha convertido en un lenguaje cultural más, y Spooky Singles simplemente recoge ese clima.

La plataforma no propone enamorarte de un espectro; aunque seguro que alguien lo ha intentado. Propone algo más simple y más revolucionario: que puedas hablar de tus intereses sin sentirte juzgado. Que puedas decir “vi una sombra en el pasillo” sin que la otra persona te recomiende dormir más. Que puedas debatir sobre ovnis, energías o casas encantadas sin que nadie te mire como si acabaras de confesar un crimen.

Y eso, en el fondo, es lo que siempre ha dificultado la vida sentimental de quienes viven en el misterio: no la creencia en sí, sino la falta de espacios donde compartirla sin miedo al ridículo. “Spooky Singles” convierte ese “defecto” en un filtro de compatibilidad. Y eso, en términos de citas, es oro puro.

Aquí es donde toca ponerse un poco sarcástico. Porque, siendo sinceros, ningún estudio serio ha demostrado jamás que creer en fantasmas, ovnis o energías te condene a la soltería. No hay correlación, ni causalidad, ni nada que se le parezca. Lo único que había era un estereotipo cultural muy cómodo: el del friki adorable pero socialmente torpe, destinado a pasar más noches con una grabadora de psicofonías que con una pareja.

Así que, si “Spooky Singles” entierra esa figura, no será porque la ciencia lo avale, sino porque ya era hora. Porque quizá el verdadero misterio nunca fueron los fantasmas, sino cómo hemos tardado tanto en aceptar que a la gente le gusta lo que le gusta, y que eso no tiene por qué convertirla en un ermitaño romántico.

Ser single en el misterio se terminó… o al menos, ya no será por falta de opciones. Y si alguien quiere seguir siendo el investigador solitario, que sea por elección, no por estadística. Aunque, conociendo el gremio, seguro que habrá quien diga que la culpa es de una maldición ancestral.

Richard Stine

Sobre el autor

- Aficionado del mundo paranormal

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