San Fernando recupera la memoria: la Carrera del Alzheimer regresa por todo lo alto con 647 corredores
Tras seis largos años de ausencia, las calles de La Isla volvieron a teñirse del morado solidario de AFA Vitae. La decimosexta edición modificó su horario al atardecer, pero mantuvo intacto su espíritu integrador y el paso exclusivo por el interior del Acuartelamiento de Camposoto.
El corazón de San Fernando volvió a latir hoy con fuerza y solidaridad. Tras un obligado parón que se prolongaba desde 2019 debido a la pandemia, la localidad recuperó una de sus citas deportivas y sociales más emblemáticas: la XVI Carrera Popular del Alzheimer. Un total de 647 corredores se calzaron las zapatillas para respaldar de forma masiva la encomiable labor que realiza la asociación AFA Vitae con los pacientes y sus familias.
Un emotivo inicio bañado por el atardecer isleño
El ambiente en las inmediaciones de la Residencia y Centro de Día Dolores Castañeda, en la calle Argentina de Camposoto, ya vaticinaba una jornada histórica desde horas antes. A las 18:00 horas se daba el pistoletazo de salida. Aunque la prueba conserva en su ADN y en el imaginario colectivo el nombre de "Carrera Nocturna", en esta ocasión los atletas iniciaron el desafío de 8 kilómetros bajo las tonalidades anaranjadas del cielo isleño, una transición perfecta entre el día y la noche que el autor del cartel oficial, José Francisco Martín, plasmó con maestría como un guiño nostálgico a sus orígenes.
Seguridad máxima en el corazón militar de Camposoto
El trazado de este año, que presentaba ligeras modificaciones respecto a planteamientos iniciales, tuvo su momento álgido y más exclusivo al adentrarse en el interior del Acuartelamiento de Camposoto. Gracias a una estrecha coordinación institucional entre el Ayuntamiento, la Armada y, de forma muy especial, el Tercio del Sur, el pelotón pudo cruzar las instalaciones militares bajo un impecable dispositivo de seguridad. El control fue absoluto: solo aquellos que portaban de forma obligatoria su dorsal oficial tuvieron acceso al recinto blindado, evitándose la participación de corredores no inscritos por motivos de protocolo militar.
Durante todo el esfuerzo, la Policía Local y decenas de voluntarios de entidades colaboradoras velaron por la fluidez de la carrera. Además, la organización dispuso dos necesarios puntos de avitallamiento con agua y fruta —uno en la rotonda de la playa y otro en la línea de llegada— para refrescar las piernas de los participantes.
Una fiesta solidaria que une a las familias
La entrada en meta fue un estallido de aplausos, emociones encontradas y rostros exhaustos pero satisfechos. Más allá de los trofeos otorgados a los vencedores de las distintas categorías competitivas, el momento más tierno de la tarde lo protagonizaron los niños, quienes recibieron medallas por su participación, escenificando ese relevo generacional y ese vínculo familiar y de memoria que la enfermedad del Alzheimer tanto ataca.
Como colofón, la jornada se transformó en un espacio de convivencia ciudadana gracias a la instalación de una barra solidaria. Allí, entre charlas, música y análisis de la carrera, los isleños continuaron aportando su granito de arena a través de las consumiciones. El concejal de Deportes, Antonio Rojas, junto a la presidenta de AFA Vitae, María del Carmen Moreno, y la directora Jacinta González, mostraron su profundo agradecimiento a la ciudadanía y a los patrocinadores. San Fernando demostró que, a pesar de los seis años de parón, su memoria solidaria sigue completamente intacta.






