Un total de 25 perros, de los 27 recogidos en San Fernando, ya tienen hogar
Veinticinco de los veintisiete perros recogidos de la vía pública por el Ayuntamiento regresará su hogar o encuentran una nueva familia
Diecisiete de ellos regresaron con sus familias gracias al microchip y a la rápida difusión municipal, mientras que otros ocho encontraron un nuevo hogar mediante la adopción gracias al trabajo conjunto del Ayuntamiento, las protectoras y una ciudadanía cada vez más implicada
El Ayuntamiento de San Fernando, a través de la Concejalía de Bienestar Animal -aprovechando el 21 de julio, Día del Perro-, ha hecho balance del servicio municipal de protección animal durante el primer semestre del año, un periodo en el que se han rescatado un total de 27 perros localizados de la vía pública.
De ellos, 17 han podido regresar con sus familias gracias a la identificación mediante microchip o a la rápida difusión realizada a través de las redes sociales municipales, mientras que los otros diez ingresaron en la residencia canina y, de ellos, ocho ya han encontrado un nuevo hogar mediante la adopción.
La concejala de Bienestar Animal, María José Foncubierta, ha destacado que estos datos reflejan tanto la eficacia del protocolo municipal como la creciente implicación de la ciudadanía. “Cada perro que consigue volver con su familia o encuentra un nuevo hogar representa un éxito colectivo. Detrás de cada rescate hay muchas personas implicadas y mucho trabajo para garantizar que cada animal tenga una segunda oportunidad”.
En este sentido, la edil ha querido lanzar un llamamiento a la ciudadanía para cumplir con una obligación legal que, además, resulta decisiva para evitar largas estancias de los animales fuera de sus hogares. “Es fundamental que todas las mascotas lleven implantado el microchip y tengan actualizados sus datos. Un simple gesto puede evitar días de angustia tanto para los animales como para sus familias y facilita enormemente que podamos localizar a sus propietarios en cuestión de horas”, ha señalado Foncubierta.
Junto a la identificación, desde el Ayuntamiento se ha apelado a la solidaridad de quienes estén pensando en incorporar un animal a su familia. Por eso, antes de comprar, se anima a conocer a las mascotas recogidas por el Ayuntamiento. “Muchos de ellos solo necesitan una oportunidad para demostrar todo el cariño que pueden ofrecer. Adoptar salva vidas y transforma para siempre la vida de un animal y también la de la familia que lo acoge”, ha comentado la edil.
Durante este año ya han sido adoptados ocho perros que permanecían bajo tutela municipal. Algunos han encontrado un nuevo hogar en la provincia de Cádiz, mientras que otros han iniciado una nueva vida junto a familias de comunidades autónomas como Madrid o Barcelona, gracias al trabajo coordinado entre el Ayuntamiento, las protectoras y la red de personas voluntarias.
Entre esas historias destaca la de Caneli, una cachorra que llegó tras ser abandonada cuando apenas comenzaba su vida. Durante cerca de tres meses pasó por diferentes hogares de acogida, donde todos coincidían en describirla como una perra especialmente inteligente, noble y cariñosa, aunque muy inquieta.
Su historia tuvo finalmente el desenlace que todos esperaban cuando una familia gaditana decidió abrirle las puertas de su casa para convertirla en un miembro más, poniendo fin a un periodo de incertidumbre marcado por el abandono.
Especialmente emotivo ha sido también el caso de Barro, una perra de raza American Staffordshire Terrier que fue localizada atrapada en el fango de la zona de La Casería. Su rescate movilizó a numerosas personas y, pese a tratarse de un perro potencialmente peligroso y padecer leishmania, una familia de Barcelona decidió viajar expresamente a San Fernando para conocerla. Bastaron unas horas para que se enamoraran de ella y decidieran ofrecerle el hogar que necesitaba, demostrando que el compromiso y el cariño pueden romper cualquier prejuicio.
El caso de Barro refleja además una de las mayores dificultades a las que se enfrenta el servicio municipal. Los perros potencialmente peligrosos encuentran muchas más dificultades para ser adoptados debido a los requisitos legales que exige su tenencia y a los prejuicios que todavía existen sobre algunas razas. Por ello, cada adopción de este tipo supone un éxito especialmente significativo y pone de manifiesto el valor del trabajo conjunto entre el Ayuntamiento, las protectoras y las familias adoptantes.
Otro de los ejemplos es Levi, uno de los perros procedentes del antiguo servicio de recogida de animales, que también ha logrado encontrar una nueva familia tras permanecer durante un tiempo esperando una oportunidad.
Colaboración colectiva
Junto a estas adopciones, el Ayuntamiento quiere poner en valor el papel imprescindible que desempeñan las protectoras y la red ciudadana de voluntariado. Asociaciones como Trizas, Adógtame, Rompiendo Cadenas o Amores Perros Rompiendo Cadenas o Amores Perros colaboran diariamente difundiendo los casos, ofreciendo acogidas temporales y utilizando sus contactos dentro y fuera de la provincia para localizar familias adoptante. Esta labor adquiere una especial relevancia en el caso de los perros potencialmente peligrosos, cuya adopción resulta especialmente compleja por los requisitos legales exigidos para su tenencia y por las reticencias que todavía generan. La coordinación entre el Ayuntamiento, las protectoras y la ciudadanía resulta fundamental para que también estos animales puedan encontrar una segunda oportunidad.
El contacto permanente entre la Concejalía y estas entidades, mediante reuniones, llamadas telefónicas, correos electrónicos y visitas a las instalaciones donde permanecen los animales, permite realizar un seguimiento individualizado de cada caso y multiplicar las posibilidades de éxito.
La implicación ciudadana también resulta determinante. Numerosas familias ofrecen sus hogares de forma temporal mientras aparece una adopción definitiva y decenas de personas colaboran compartiendo las publicaciones municipales en redes sociales, ampliando así el alcance de cada búsqueda y aumentando considerablemente las posibilidades de localizar tanto a propietarios como a nuevos adoptantes.
Coordinación del servicio
Precisamente, uno de los pilares del sistema municipal es el protocolo de actuación inmediata puesto en marcha por el Ayuntamiento para atender los casos de animales perdidos o abandonados. La coordinación entre la Policía Local, los servicios veterinarios, la Concejalía de Bienestar Animal y el equipo de comunicación permite que, desde el mismo momento en que un animal es recogido, se realicen fotografías y se difundan de manera casi inmediata a través de Facebook, Instagram, TikTok y diferentes canales de mensajería, con el objetivo de localizar cuanto antes a sus familias o encontrar una acogida temporal.
Este sistema de respuesta rápida ha permitido reducir considerablemente los tiempos de espera y aumentar el número de animales que consiguen regresar a sus hogares.
“Cada publicación compartida, cada llamada y cada persona que ofrece su ayuda puede marcar la diferencia. La solidaridad que existe en San Fernando con los animales es enorme y queremos seguir reforzándola porque gracias a ella conseguimos finales felices que hace unos años eran mucho más difíciles”, ha explicado María José Foncubierta.
La concejala ha insistido en que el compromiso municipal va mucho más allá de la recogida de animales, ya que desde el momento en que un perro entra bajo la tutela del Ayuntamiento recibe atención veterinaria, alimentación, cuidados y seguimiento hasta que regresa con su propietario o encuentra una familia definitiva. Según la concejala, “nuestro objetivo es que ningún animal se sienta abandonado mientras depende del Ayuntamiento. Todos reciben la atención que necesitan y trabajamos cada día para que su estancia sea lo más breve posible porque lo que realmente necesitan es un hogar”.
Cabe recordar que el Ayuntamiento inició una campaña de sensibilización para fomentar una tenencia responsable de animales de compañía. En este marco se desarrolla una campaña dirigida a concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de recoger las deposiciones de las mascotas en los espacios públicos, una iniciativa que pretende reforzar la convivencia y el respeto hacia el conjunto de la ciudad.
Desde el Consistorio recuerdan que los animales son seres sintientes, cada vez más integrados como un miembro más de las familias, por lo que la responsabilidad de mantener limpios los espacios comunes recae exclusivamente en las personas que conviven con ellos. El objetivo de esta campaña no es señalar a las mascotas, sino promover hábitos cívicos que favorezcan una convivencia respetuosa entre quienes tienen animales y el resto de la ciudadanía.
“Pedimos que se identifique a las mascotas con microchip, que se ejerza una tenencia responsable y que quienes puedan hacerlo se planteen la adopción. Hay animales esperando una oportunidad y estamos convencidos de que muchos de ellos encontrarán la familia que merecen”, ha concluido María José Foncubierta.







