"El civismo de la ciudadanía ha evitado problemas de seguridad que la alcaldesa aún no ha solucionado"
El Coordinador Local de IU-La Isla, Gonzalo Alías, ha denunciado el contraste entre el relato de "plena consolidación" y "normalidad absoluta" que el gobierno municipal ha trasladado tras la Feria del Carmen y de la Sal y la realidad de un cuerpo de Policía Local que afronta la cita ferial en plena crisis: la totalidad de los agentes adscritos a la bolsa de productividad se dio de baja efectiva el pasado 1 de julio, en medio de una negociación laboral abierta desde hace meses.
Para Alías "que no haya pasado nada grave habla de la calle, de una ciudadanía que se ha comportado con civismo, no de una gestión municipal que ha dejado la ciudad con menos efectivos de los necesarios. Si llega a producirse una emergencia real durante estos días, la falta de Policía Local podría haber sido determinante. Atribuirse un mérito que en realidad corresponde a la ciudadanía es cinismo político". El Coordinador de IU insiste en que la ausencia de sucesos graves no puede maquillar un problema estructural que sigue sin resolverse.
A ese respecto, Gonzalo Alías recuerda que son los propios sindicatos policiales quienes vienen exigiendo respuestas desde hace meses, y es la propia ciudadanía la que percibe, y así lo traslada, que no hay efectivos suficientes de Policía Local en la ciudad. Esa doble exigencia, tanto la sindical como la vecinal, es la que el gobierno municipal sigue sin atender.
IU-La Isla exige a la alcaldesa que explique de forma pública y detallada qué planes tiene para resolver el conflicto abierto con la Policía Local, en qué punto se encuentra actualmente la negociación y qué calendario maneja para darle solución.
Junto a esta exigencia de responsabilidad política, Alías ha querido rescatar una propuesta que, según explica, ofrece una alternativa sencilla y de coste mínimo para quien quiera sumarse a la feria con una seña de identidad propiamente isleña: popularizar entre vecinos y visitantes, como homenaje a la memoria salinera de la ciudad, el uso de pañoletas azules al cuello o a la cintura sobre camisa o blusa blanca, y del tradicional gorro salinero frente al calor. "Es un gesto pequeño, barato y que no excluye a nadie, pensado para poner en valor lo que fuimos como pueblo de la sal, no una ocurrencia de campaña", matiza Alías, que traslada la idea al tejido comercial, hostelero y vecinal para que decida si quiere sumarse.
"Seguiremos proponiendo ideas para esta ciudad, como venimos haciendo, pero primero exigiendo que quien gobierna responda por lo que no funciona. Sí aplaudimos el acierto que ha tenido esta vez la alcaldesa de no medir el éxito de la feria en barriles de cerveza como ya hiciera en otra ocasión, dejando claro cuáles son sus prioridades a la hora de organizar eventos", sentencia Alías.







