La Base Naval de La Carraca acogerá el viernes 12 la Bendición del Mar presidida por la Armada
Acto de Bendición del Mar en la Base Naval de La Carraca, la Armada mantiene un año más su histórica tradición
La Base Naval de La Carraca acogerá el próximo viernes 12 de junio, a las 11:30 horas, el acto de la Bendición del Mar de 2026, una celebración de carácter religioso vinculada a la tradición marinera.
La Santa Misa Votiva y la posterior Bendición del Mar se enmarcan en una tradición histórica que se remonta a 1755. La ceremonia será oficiada por el vicario episcopal de la Armada, Vicente Hernández Chumillas, y estará presidida por el almirante jefe de Apoyo Logístico, Ignacio Céspedes Camacho. El acto reunirá en el recinto militar de La Carraca a representantes de la Armada y diversas autoridades civiles y militares.
La celebración forma parte del calendario de actos tradicionales de la Armada, en los que se subraya la vinculación histórica entre la institución naval y el mar, así como la dimensión espiritual de la vida en el ámbito marítimo. Acto con que contará un año más con las Salineras Feria del Carmen y de la Sal 2025 aún vigentes y el acompañamiento musical de Unidad de Música del Tercio Sur de Infantería de Marina de San Fernando, adscrita a la Fuerza de Protección de la Armada (Fupro).
Cabe recordar que, en la pasada edición y con carácter extraordinario, con motivo del 225 aniversario del Voto de la Ciudad de San Fernando a San José, la procesión contó con la participación de la imagen del Bendito Patriarca Señor San José, titular de la hermandad que lleva su nombre.
Los orígenes de la Bendición del Mar se remontan al voto que hizo la Armada en 1755, para agradecer el escaso efecto que tuvo el maremoto que siguió al terrible terremoto de noviembre de dicho año, conocido como el Terremoto de Lisboa, sobre la entonces llamada Real Isla de León y, en particular, sobre el Arsenal de La Carraca.
El día 1 de noviembre del citado año, festividad de Todos los Santos, sobre las 9:30 horas de la mañana, se originó, a unos 250 kilómetros de la costa portuguesa, un gran seísmo que provocó un inmenso movimiento de mar. Este maremoto llegó a inundar, con devastadoras consecuencias, numerosas ciudades de la costa de Huelva y Cádiz.
En la ciudad de Cádiz las olas rompieron las murallas portuarias y el mar invadió la ciudad en tres ocasiones, falleciendo, como consecuencia, decenas de personas. Asimismo, se inundaron parajes tan conocidos como la Caleta y las dos puertas de la ciudad, la Puerta del Mar y la Puerta de Tierra. En Ayamonte murieron 1.000 personas y en Lepe 400, perdiendo, además, gran parte de su flota pesquera. En Chiclana, Sanlúcar de Barrameda, Rota, El Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera hubo cuantiosas víctimas y desperfectos.
En la entonces llamada Real Isla de León (actualmente, San Fernando) no se produjeron daños materiales de importancia, pero su población fue consciente del peligro que corrió la ciudad por su proximidad a Cádiz. Tras este desastre natural y dado que La Isla y sus habitantes se habían salvado de la catástrofe, la Armada hizo voto solemne de celebrar la bendición de las aguas como muestra de gratitud.








