A la desesperada
"Escribir es un acto de fe, no de astucia" Juan Rulfo
Todo en el tintero, nada me viene:
faltas de un poeta venido a más;
dejaré este soneto a un mandamás,
a uno de esos que nada lo detiene.
Quizá, algún mafiosillo me conviene:
inmoral, que le gusten las mamás,
que la cárcel no pisará jamás;
con un tipo así y que a todos nos suene,
se fueron los cuartetos escribiendo.
Juro que no lo tenía pensado,
como perjura quien será penado.
Este terceto ya me está viniendo,
como gatillazo, como un rescoldo…
¡Perdón! Me vino el nombre de un tal Koldo.
Moraleja: Cuando quiera escribir, y esté en blanco, dese una vueltecita por las redes sociales, que la realidad supera, ¡y tanto!, a la ficción







