Perdonen que no se me levante
"Lo escrito, escrito está" Poncio Pilato (s I)
Refranes, epigramas y otros dichos
de padres a hijos se van trastocando.
La lengua está muy viva, va variando
como la naturaleza y sus bichos.
Lo permanente se lee en los nichos:
epitafios en tumbas leo si ando
alegre por cementerios, tomando
los aforismos de los susodichos.
Me recreo con sus flores y escritos,
donde otros se asustan y pegan gritos.
Lo escrito, escrito está, y nada alterado.
Allí aparece la calma y la dicha
grande y dura. Que sí hay mal, si la picha
es buena y nada sirve al espichado.
Del refranero popular, se ha ido cambiando, por razones que no vienen al caso, ese que dice «No hay mal si la dicha aparece» por una versión redundante: la de «no hay mal si la dicha es buena». La redundancia es obvia: la dicha siempre es buena.







