Publicado el: Mar, 29 Dic, 2020
Opinión

Jorge Guillén y la Fundación Jorge Guillén

Jorge Guillén Álvarez, Valladolid, 1893, Málaga, 1984, es, posiblemente uno de los grandes poetas en español de todos los tiempos, perteneciente a la generación del 27.

Con su obra Cántico una obra orgánica, en crecimiento durante varias ediciones, hasta la versión final de 1950 llega a una de las grandes cimas de la interpretación del mundo con el molde que denominamos poesía.

Si se me permite una modesta crítica, humilde y pequeña, siempre he pensado que intentó imitar a Hojas de Hierba de Whitman, el creador durante toda su vida de un solo libro de poemas o de poesía, y que estuvo reelaborando toda su existencia en esa tierra. Pienso que Guillén debió de hacer lo mismo, un solo libro de poesía, durante toda su existencia, irle añadiendo partes, irlo reformando lo que hubiese creído conveniente. Quizás, publicarlo, por los problemas comerciales en partes, pero todo formando un único libro, de un único título. Pienso que si lo hubiese hecho, hoy Cántico sería o tendría un máximo valor en las letras mundiales, y estaría a la altura o más de Whitman o del Cántico General de Neruda, quizás una especie de Ramayana o Mahabharata en español.

Como toda Fundación tiene los fines de estudio, análisis, completar archivos y documentos, difundir la obra del autor, ser la base para investigaciones, complementar todo tipo de materiales. Pero esta además, bajo el nombre de Fondos Documentales tienen el material de más de una veintena de autores y autoras, que han querido libremente, ellos o sus herederos entregar y donar bibliotecas particulares, obras, manuscritos de esos autores, entre otros están José Luis Alonso de Santos, Ángel Crespo, Luis Alberto de Cuenca, José Jiménez Lozano, Claudio Rodríguez, etc.

Esta idea y concepto de archivar fondos y datos y bibliografías y bibliotecas y manuscritos y ediciones no solo del homenajeado, es decir, de Jorge Guillén, sino de al menos una veintena de otros autores y autoras, y supongo estarán abiertos a nuevas colecciones y nombres, me parece una idea enormemente feliz y buena y productiva, y pienso, que tendrá un gran desarrollo, y estimo que servirá mucho para el futuro, para actuales y futuras generaciones del estudio de la literatura y de la poesía. Esto es una asignatura pendiente, existen unas docenas de museos y casas museos y fundaciones de autores en la Península Ibérica, pero no somos conscientes, de que no solo existen grandes figuras, sino personalidades, en este caso literarias, de segundo o quinto orden, que también tienen su lugar.

Si por el arte de birlibirloque, en un caserón olvidado de Castilla o de cualquier lugar, metido en una alacena tapiada, mañana se encontrarán quinientas obras, manuscritas o publicadas de cien autores de séptima fila del siglo de oro, supongo que la alegría sería enorme para historiadores, literatos, críticos, porque se habría enriquecido la documentación literaria e histórica enorme.

Pues, esta lección hay que aprenderla y aprehenderla, en la medida de lo posible, hay que conservar para el futuro, nombres, que se van olvidando, obras de cientos, de miles, de docenas de miles de autores, que serán de segunda o quinta fila, pero quizás su voz completa el panorama de una actividad, en este caso la literaria. Hoy que hay museos o casas de escritores o fundaciones, podrían realizar esta labor, con Directorios Virtuales o Archivos Virtuales o Centros Documentales Virtuales, es solo cuestión de una “pestaña” más en su Web oficial, y al menos, ir acumulando datos y curíiculum, de autores y autoras, de cualquier calidad y teoría de una actividad humana, de un tiempo determinado, de una geografía concreta.

¿Qué es la poesía? De alguna manera todo poeta, toda tendencia o estilo poético, intenta redefinir esta cuestión. A Guillén se le ha tildado dentro del grupo de la poesía pura, quizás con grandes influencias de Juan Ramón Jiménez, de Dickinson, pero quizás la poesía no tenga definición, es o sea la búsqueda del alma de la realidad, de cada ser humano, de lo humano, de la piedra, de la Naturaleza, de las sociedades, quizás, la poesía sea, la verdadera poesía es metapoesía, es decir, una mezcla de filosofía, metafísica, aforismo, canción que se intenta plasmar en varias docenas de palabras, en un poema cristalizado en tres o cinco o diez frases.

Para terminar, yo sugeriría al equipo directivo de esta Fundación, que además de las labores que ya realizan, el depósito y estudio de la obra de Guillén, la documentación de varias docenas de autores y autoras, siempre en crecimiento, que estudien y analicen, la posibilidad indicada anteriormente, en su Web oficial, abrir una simple pestaña, y en ella, vayan acumulando, aunque solo sea, en principio, el nombre, y el currículum de la poesía española del siglo veinte.

Quizás, en principio, solo una página escrita de cada persona. Tendríamos un lugar, dónde se podrán consultar, miles de nombres, de miles de personas, que pululan o han pululado por estos aires y estas tierras, y que el tiempo, en casi todos los casos irá tapando y escondiendo y olvidando y destruyendo sus pequeñas o grandes contribuciones.

Quién sabe lo que se valorará dentro de diez generaciones, quizás, algo que fue olvidado y sin valorar, en su tiempo, trescientos años después, tiene un enorme valor. ¡Ahí dejo el guante, para que perfeccionen dicha sugerencia…!

Sobre el autor

JMM Caminero

- Sección en la que trataremos temas de actualidad con un sesgo literario-filosófico.

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