Marea Blanca San Fernando denuncia el “fraude” sanitario y exige más personal en 'San Carlos'
Marea Blanca denuncia el "fraude" sanitario de la Junta en San Fernando: inauguraciones de fachada y un hospital infrautilizado
Inaugurar un edificio no es mejorar la sanidad si juegas al trilero con los médicos. Retirar 7 de los 14 facultativos del Centro de Salud Joaquín Pece (La Ardila) para dotar el nuevo centro de Camposoto no crea recursos. Con solo 2 contratos nuevos de la bolsa, la precariedad de la plantilla de facultativos en San Fernando sigue siendo prácticamente la misma. Los isleños no necesitamos mudanzas de personal, exigimos plantillas propias, completas y nuevas, que eliminen las demoras de semanas para conseguir una cita en atención primaria.
Fraude a la ciudadanía es la palabra exacta. Es intolerable que este ejecutivo haya retenido la apertura de Camposoto desde el verano de 2024 —con el material guardado en naves, como ellos mismos reconocieron— solo por oportunismo político ante el calendario electoral. Priorizan la propaganda a la salud de San Fernando arrancando bajo mínimos, únicamente con rehabilitación, y encima pretenden sacar pecho. El esperpento para lograr la foto de precampaña llegó al extremo de abrir las instalaciones sin agua en los grifos y con material de atrezo para las fotos oficiales quitado deprisa y corriendo al CS Ángel Salvatierra de El Puerto de Santa María, porque en Camposoto no había ni una triste silla. La sanidad pública no consiste en edificios vacíos pagados con fondos europeos, sino en profesionales con tiempo y recursos para atender a sus pacientes.
El despropósito de la gestión de la Junta en nuestra ciudad no se queda ahí. Quienes vayan estos días al Hospital de San Carlos verán que se han instalado de nuevo los andamios en la fachada tras haber sido pintada y desmontados. Está claro que no se hizo bien. ¿Quién supervisa este despropósito, quién pagará por el trabajo añadido y quién responde ante los ciudadanos por las molestias?
Mientras tanto, San Carlos sigue infradotado de personal y limitado en su oferta sanitaria porque a este ejecutivo le gusta una obra para la foto, pero tiene alergia a fortalecer las plantillas, manteniendo así los conciertos privados. Para Marea Blanca, los datos actuales de hospitalización en San Carlos son inaceptables:
- Solo las plantas 9ª y 10ª (Medicina Interna) están abiertas, con un tope de 42 pacientes.
- La planta 6ª (Neurorehabilitación) acoge a un máximo de 11 pacientes.
- Las plantas 8, 11 y 12 están totalmente vacías.
- La 7ª planta se usa para Salud Mental de forma "provisional" para camuflar la nula voluntad de aumentar la hospitalización real.
En total, San Carlos mantiene 66 habitaciones individuales vacías por falta de contratación. Esta parálisis responde a una apuesta política por el modelo privado, manteniendo conciertos con centros como el Hospital de San Rafael en Cádiz. Al desviar fondos y pacientes a la privada, San Carlos queda condenado a ser un mero "desahogo" del Hospital Puerta del Mar. Las inversiones en ladrillo no salvan vidas si el equipo de Juanma Moreno deja morir el corazón del sistema público -su personal- en favor de la privada.







