CTM exige responsabilidades a Cavada en el Pleno por rechazar una reunión en el conflicto de 2 trabajadores atrincherados en señal de protesta en una grúa
Este viernes 24 de abril en el Pleno del Ayuntamiento de San Fernando, varios compañeros y compañeras exigieron responsabilidades a Patricia Cavada con respecto a la situación de dos trabajadores que ya cumplen 18 días en protesta en una grúa.
Ante las declaraciones posteriores de Patricia Cavada, desde la Coordinadora de Trabajadores del Metal Bahía de Cádiz (CTM) han dado a conocer su postura y han lazando un comunicado en señal de protesta e indignación en la redes sociales:
"Primero: Hasta 5 veces Cavada comentó que Navantia estaba tratando la situación de nuestros compañeros con la familia de Manolo. Manolo y Jesús han dejado claro a Navantia que CTM es el ÚNICO interlocutor válido para tratar cualquier cuestión sobre su situación. Nuestros compañeros entienden que el estado de vulnerabilidad de sus familiares no les hacen interlocutores válidos ante la problemática. Y, SOBRE TODO, Manolo, Jesús y CTM tenemos claro que no estamos ante un problema particular de ellos dos: se trata de un ataque a la libertad sindical y al derecho a la protesta del conjunto de las y los trabajadores. Por lo que, OBLIGATORIAMENTE, CTM debe de ser el interlocutor.
Segundo: De la misma manera, tampoco puede ser el comité de Navantia San Fernando quienes les representen porque para poder representarlos, primero tienen que haberlos escuchado. En ningún momento, ni al principio de la campaña contra las listas negras, ni en la acampada, ni en estos momentos, se han querido reunir con ellos. Lo que hace absurdo que Cavada los considere interlocutores válidos.
Tercero: El jueves 23 de abril fue la primera y única vez que representantes del sindicato nos reunimos con la dirección de Navantia. Sin recibir ninguna propuesta.
Cuarto: Tan sólo el viernes 10 hubo una oferta de trabajo de una empresa auxiliar para nuestros compañeros, según la misma empresa, ajena a la dirección de Navantia. Dicha propuesta fue variando según transcurría el día (tenemos la documentación al respecto), hasta considerar nuestro sindicato que se trataba de un intento de engaño por parte de la empresa mencionada para que Manolo y Jesús bajaran de la grúa. Cabe destacar que la empresa en cuestión es de las pocas que Manolo y Jesús nunca enviaron currículum. ¿Apareció de la nada?
Quinto: Hubo otra oferta de trabajo de una subcontrata para Manolo y Jesús hace unos meses, antes del inicio de la campaña de listas negras, y no se llevó a cabo por la acción represiva de Navantia. De ahí que esta información se encuentra en manos de nuestros abogados.
Sexto: CTM ha denunciado como responsable de las listas negras a Navantia (subsidiaria o directamente), Dragados y a las subcontratas. Cuando Cavada se posiciona a favor de Navantia, sin ni siquiera hablar con los denunciantes, se está posicionando del lado del supuesto AGRESOR. ¿Qué supuesto agresor va a reconocer su delito?
Séptimo: Cavada “compra “ el discurso del supuesto agresor (Navantia) pero no reflexiona mínimamente sobre este discurso: “Navantia deja claro a las subcontratas de que no existe inconveniente alguno para la contratación de Manolo y Jesús”. ¿Por qué Navantia tiene que dejar claro que no va a haber vetos? ¿Acaso los ha habido antes y ya no los hay? Navantia reconoce con esta afirmación que, AL MENOS, alguna empresa pudiera desconfiar que, al contratar a alguno de los dos compañeros, fueran vetados. De otra manera, no se entiende a qué se debe esta aclaración.
Octavo: El discurso coherente de Navantia, conociendo la necesidad imperiosa de soldadores de sus factorías y la situación y experiencia laboral de Manolo y Jesús, debería ser el de advertir que cualquier empresa que no contrate a Manolo y Jesús, necesitando soldadores, serán castigadas duramente. Acción que sería avalada por la propia ley (artículo 54 del comité intercentros de Navantia, artículo 32.1 del Convenio del Metal metal de la provincia de Cádiz y el 42 E.T). Y ello, independientemente de la cuestión ética y moral que debería de tener una empresa pública con respecto a los derechos fundamentales que se están vulnerando dentro de sus instalaciones al no contratar a dos trabajadores sobradamente preparados.
Noveno: Por si no le consta a Cavada, trabajar en una empresa auxiliar en Navantia en estos momentos o en cualquier momento, NO es un PRIVILEGIO. Es un DERECHO para los trabajadores que cumplan determinadas condiciones. Manolo y Jesús las cumplen sobradamente. Esa es su única reivindicación: trabajar en su tierra. Si no están trabajando ahora mismo, con la necesidad de soldadores que hay, que lo expliquen y dejen de darles vueltas a una verdad a voces.
En definitiva: Patricia Cavada se posiciona, igual que lo hizo con anterioridad María Jesús Montero, con el supuesto AGRESOR. Rechaza oír a las víctimas, obviando al sindicato que representa a Manolo y Jesús, únicos interlocutores válidos. La utilización de los familiares aprovechando la vulnerabilidad de la situación recuerda más métodos de tortura que una negociación laboral en un Estado democrático entre trabajadores y la dirección de una empresa pública.
Todo lo anterior redunda en la existencia de las listas negras, ya que no permiten que nuestros compañeros se expresen libremente a través de su sindicato. Solo oyen a la parte que quieren oír y desprecian todo lo que no provenga de las instituciones que ellos mismos controlan. La calle, el conjunto de los trabajadores y trabajadoras, saben que existen las listas negras y que Navantia actúa como si NO fuera una empresa pública, sino más bien una empresa explotadora que utiliza el miedo para amedrentar a las plantillas de las empresas auxiliares.
Una sola pregunta para Patricia Cavada: ¿A qué se debe que Jesús y Manolo no estén trabajando en su tierra?"






