Se llevó por delante el semáforo
Paradojas tiene la vida. Una calle semipeatonal por aquello de un tren tranvía. Unos semáforos puestos, cuando no hay corriente eléctrica para mover un tranvía y por no estar no está ni el tren, después de 4 años con las obras terminadas, aunque eso es un decir, a la vista del pavimento de la calle Real. Una calle, donde cuando menos lo esperas, pasa una bicicleta o un taxista a cierta velocidad, o si no, la Policía o vehículos del Ayuntamiento o de carga y descarga. Osea, de todo, menos semipeatonal, porque para los peatones hay poco sitio. Y para muestra de que los vehículos circulan, un semáforo ubicado ante el Centro de Congresos recibió tal impacto de un vehículo que hasta perdió la cabeza. Y eso por no hablar de las papeleras oxidadas o los bancos caídos y desaparecidos. Ver para creer.








Con la calle real teníamos que haber hecho lo mismo que en el barrio del Gamonal en Burgos lo que pasa que aquí no había cojones porque nos importa más el cachondeo que otras cosas...!!!