La crisis crea un pequeño mercado de productos de segunda mano en plena calle Real
La crisis económica ha provocado que a diario haya una decena de personas que intenten buscarse la vida con el mercado de segunda mano o productos usados.
Desde temprano son fáciles de adivisar con maleta arrastrada y mesas de playa. Buscan ahora zonas de sombra, abren durante mesa y exponen todo aquello que no necesitan o que se ven obligados a desprenderse de ello.
Durante la mañana y la tarde esperan recoger algo de dinero que les permita recaudar algo de fondo con lo que conseguir algo de fondos con los que tirar hacia adelante. A veces se trata de libros, juguetes, colecciones, discos de vinilo, patines y utensilios que tienen poco uso, pero que pueden encontrar demanda, pues la crisis no es igual para todos.
De momento llevan semanas ocupando la vía pública, sobre todo en el tramo de la Alameda, sin que el Ayuntamiento ejecute el control de la situación, ya que la necesidad imperante en muchos isleños hace que se ven obligados a vender lo poco que tienen en su patrimonio particular, para seguir adelante.
De momento, constituye una estampa diaria, a la que poco a poco se suman nuevos isleños. Uno de ellos, manifestaba que "no hago daño a nadie e intento salir adelante de forma honrada".







