Publicado el: jue, 5 Jul, 2018
Opinión

Aforismos VIII de Juan de Portoplano

Foto. Peque Vigo.

Todo fragmento-adagio-aforismo-pensamiento-enunciado es como una flecha que surge desde fuera al interior, y desde el interior al exterior. En ese movimiento-feed back constante, de todo existir humano, en ese movimiento, en parte consciente, en parte no consciente, quizás de miles de “movimientos” interiores y exteriores y exteriores-interiores. En ese toreo-fútbol de ideas-emociones-pasiones-conceptos-percepciones se atrapan algunos pájaros-peces-ideas-preguntas. Y algunas se exponen para que usted, conocido-desconocido lector, se autopiense, quizás desde otros puntos de vista. Aquí estamos. Somos de alguna manera, su espejo, y somos a su vez espejo de usted. Para que usted, si tiene tiempo o desea o quiere o tiene valor, se haga algunas preguntas desde otros puntos de vista.

¿Quizás, no vayan evolucionando-cambiando los contenidos conceptuales-perceptivos-mentales, sino también las estructuras-esquemas-aprioris-sistemas de percibir-pensar-sentir-desear-hablar-ver el mundo, tanto interior, como exterior…? ¿De individuos y épocas-culturas-sociedades…?

No caigas en la soberbia o vanidad o complejo de inferioridad, que las generaciones futuras te tengan que recordar, sino intenta hacer, lo mucho o poco que tengas que hacer, cumplir tus deberes con humanidad, y con el mayor grado de verdad y bondad y racionalidad y prudencia, y de ese modo, dejes lo que dejes para el futuro, aunque nadie sepa que ha sido producción tuya, dejes cosas buenas, pequeños ecos de palabras o gestos o actos o deseos buenos, buenos en sí mismos, buenos moralmente, buenos espiritualmente. En la medida de las limitaciones humanas…

Cuánto bien se hace muchas veces, al no hacer nada, o al no hacer un mal. Puede que nadie recuerde que no has hecho un mal, pero ese mal que no has hecho es importante, aunque nadie lo sepa, aunque ni siquiera tú seas consciente de que no has hecho un mal. Cuánto bien haces, por ejemplo, conduciendo el vehículo de forma correcta, al hacerlo así, habrás evitado muchos males y sufrimientos a ti mismo y a otros. Nadie será consciente de ello, pero al no hacer un mal, al hacer un bien, al hacer bien un acto o conjunto de actos, habrás evitado muchos males, a ti mismo, a los cercanos, a otros, y nadie será consciente, pero todos de alguna manera, se habrán evitado muchos males o muchos sufrimientos.

Evita una palabra o gesto o acto, pequeño o grande, que produzca sufrimiento y mal e injusticia e iniquidad y pena, a ti mismo, o a los demás, o a otros. Tienes que defenderte del mal de otros, pero defenderte con medida y justicia y con medios legales y morales proporcionados. Pero al mismo tiempo tienes que evitar mal, mal a ti mismo, mal a los cercanos, mal a los demás, de forma justa y legal y moral y espiritual proporcionada.

No sé el misterio y enigma de la vida y de la existencia. No conozco, todas las soluciones a los cientos y miles de cuestiones que se dan en la vida y en la existencia. Soy un ser humano como usted, no sé, posiblemente más que usted, o mejor, en algo sé más que usted, y usted en algo, sabe más que yo. No conozco el misterio de la vida, pero solo he intentado, espero que como usted, buscar y desear mayores trozos de verdad y de bien y de bondad y de racionalidad y de belleza y de prudencia y de utilidad… Sé que solo soy un ser más de los cien mil millones de seres humanos que dicen que hemos pasado por este mundo…

Mis opiniones no importan, lo que importan es si el saber ortodoxo las admite como verdaderas o no. Esta es la cuestión.

Intentas ser objetivo total y absolutamente sobre cientos de temas y cuestiones interiores y exteriores, exteriores-interiores es casi imposible, pero hay que intentar hacerlo y serlo. Porque es la forma y la manera única que tenemos, de intentar no perdernos en nosotros mismos, no perdemos en los demás y en la sociedad, no perdernos en la cultura, no perdernos en la Naturaleza, no perdernos en la metafísica.

El ser humano es una vorágine de impulsos-pasiones-deseos-libidos-emociones-sentimientos además de conceptos-ideas-enunciados e intereses-fines-metas-proyectos en su interior, la mayoría de las veces, incentivados por el exterior, en parte o en gran parte. En ese profundo magma que está siempre punzándole, en ese profundo ser-estar, el ser humano, cada vez que siente un impulso, sea conceptual sea emocional o sea pasional, o sea una combinación de todos esos elementos-factores-variables, debe intentar lo más sosegado posible examinarlo con la razón-inteligencia-memoria y con la mayor acumulación de datos y conceptos posibles. Y dejar tiempo al tiempo a la hora de examinar tal o cual cuestión, más si es esencial para el existir-vivir de la existencia-vida.

Nos equivocamos demasiadas veces, por no intentar detener el carro de la existencia, un poco, y antes de hacer tal cosa o pensar tal cosa, examinarla. Ciertamente, a las personas que intentan sosegar el juicio y la palabra y los actos, y dejan tiempo al tiempo, como suele decirse, espacio al espacio, son tenidos, demasiadas veces, como débiles-pusilánimes-faltos de carácter o incluso de personalidad. Es decir, una barbaridad, porque es el cambio de los grandes valores, a la persona juiciosa, no que sea diletante durante años, pero que intenta dedicar el suficiente tiempo, poco o mucho a cada tema, según el tema, se le dice débil, cuándo es fuerte, y al supuesto que tiene mucho carácter se le denomina fuerte, cuándo en el fondo es débil.

Demasiadas veces, a la persona racional y prudente y moderada y mesurada, se le infravalora, y a la persona con características contrarias a las anteriores, se le toma como un ser y una persona de gran valía. Se ha roto la tradicional de siglos, que fue ponderada y racionalizada durante generaciones, y esto es el grave error, uno de los grandes errores de nuestra época. Porque una cosa, es que todo tiene que evolucionar, pero otra, es destruir una ética y moral de siglos o milenios, que ha sido aquilatada, por docenas de generaciones, miles de pensadores, miles de análisis a y con la práctica y la teoría. Y desde luego, que está abierta al cambio. No hablamos de morales y éticas cerradas, sin que sus grandes principios y contenidos, no se puedan modificar y analizar y criticar.

Sobre el autor

JMM Caminero

- Sección en la que trataremos temas de actualidad con un sesgo literario-filosófico.

Deja tu opinión

XHTML: Puedes usar las siguientes etiquetas HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>