Publicado el: jue, 22 Feb, 2018
Opinión

Negatividad

Pasan los años y aún sigo encontrándome con polémicas que intentan robarme la calma. Me pregunto cuántas pruebas más debo superar para poder pasar a una fase más tranquila o si, tal vez, sea yo misma quien debahacer un cambio en mi interior; haciendo que no me afecten las malas palabras, las faltas de tacto y respeto, las conversaciones que se convierten en absurdas discusiones…

Entiendo que en la vida tenemos que enfrentarnos a momentos de todo tipo, pero, a veces, cansa ver que el mundo no es más feliz porque es incapaz de dejar su ombligo a un lado y el de los demás donde debe estar. Cuesta comprender que, a ciertas edades, sigan existiendo personas que quieren demostrar algo a los demás, como esos niños a los que intentamos inculcar valores totalmente contrarios a estos; donde lo importante no es lo que otros piensen de nosotros, ni mucho menos lo que nosotros pensemos de ellos, sino, sencillamente, lo que cada cual piense y crea sobre sí mismo.

Pero, como digo, pasan los años y algunos no aprenden, no avanzan y, de repente, la vida nos enfrenta a dragones que no podemos frenar, contra los que no tiene sentido luchar. Y así, ellos llegan a nuestras vidas para arrasar con todo, mientras, nosotros sólo podemos ver cómo lo hacen; pues qué sentido tendría batallar con un ser tan grande y poderoso que, de una sola llamarada, sería capaz de convertirnos en cenizas.Dónde están ahora esos problemas que nos quitaban el sueño, si ni siquiera tendremosla oportunidad de volver a soñar…

Esto es lo triste, lo que me golpea el alma… ¿cómo es posible que no nos demos cuenta de que la vida sólo dura un segundo más? ¿Cómo puede ser que a estas alturas del siglo en el que estamos existan personas que se crean eternas en cuerpo? ¿Siempre tiene que rodearnos la desgracia, la enfermedad o la muerte para que abramos los ojos? ¿Seremos capaces de entender que nuestras almas vivirán cientos de vidas iguales hasta que aprendamos las lecciones que nos permiten ser plenamente felices?

Y al releerme, me doy cuenta de que tampoco yo soy mejor que quienes hoy me perturban las ganas; pues pudiendo estar escribiendo sobre el amor, las almas y sus reencuentros, los besos y los abrazos, sobre las personas que llenan de luz nuestros días o los gestos de cariño que tantas veces la vida nos regala… aquí estoy, contagiada por la negatividad de los que no saben lo que es ser feliz, desperdiciando mi tiempo con lamentaciones y derrochando inspiración para desahogar la rabia de otros que ni siquiera soy yo…

Así que, para no irme a dormir con el corazón enpausa, pediré al Universo en mis últimas líneas que mueva sus hilos sin miedo, que los sacuda con toda su fuerza y, entre ellos, haga desaparecer las mentes que no viven si no es para impedir la vida de otros; reviva las almas que nos aportan sonrisas con sus miradas, que nos regalan besos con sus gestos, que nos envuelven de abrazos con sus palabras…

Esto es la vida, el valor y el amor que se esconde tras cada palabra…

Sobre el autor

Sonia Brúnar

- Escritora, maestra y loca soñadora. Con el firme objetivo de ser feliz a cada segundo y compartir con el mundo cada sonrisa, cada sueño y cada aprendizaje que el Universo nos permite experimentar.

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